29 octubre 2020

¡El D530 triplemente nominado!

Nos complace anunciar que el DUFOUR 530 está triplemente nominado por las muy serias revistas americanas Cruising World y SAIL Magazine para el Barco del año 2020 y el Mejor Barco del año, así como por la revista inglesa Sailing Today para el British Yachting Award 2020.

Muchas pruebas han sido y serán publicadas en la prensa. Compartimos este hecho en la versión Dufour 530 Ocean.

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PRUEBAS PRENSA DUFOUR 530 – sept./oct.2020

D530 – ADN Aumentado

 

Lo habíamos descubierto azul real dominando en primicia mundial el Boot Düsseldorf 2020. Lo encontramos blanco inmaculado, todavía más elegante, en el Puerto de La Rochelle. Heredero de una tradición secular de barcos elegantes, potentes y diseñados para alta mar, el Dufour 530 innova reuniendo las gamas Grand Large y Performance en un joyero único. Además del privilegio de subirse a bordo, si las sensaciones bajo velas están a la altura de la elegancia de las líneas, entonces navegar será un placer que conviene compartir. Embarque inmediato.

 

Por convenio, el universo del Super Yacht comienza a 24 m. Sin embargo, parece que el despacho de Umberto Felci haya hecho una excepción diseñando el Dufour 530. Entre sutil resalto superior que revela la línea de portillos de casco y sentina inferior, que manifiesta el carácter veloz del casco, su diseño lo hace ligero. Con sus proporciones perfectas, envuelve un interior impresionante. El roof es aun más fino, muy elegante, sea cual sea la versión elegida: Easy, concebido para un uso profesional, propone hasta 6 camarotes; Ocean, el que hemos probado, dedicado a los propietarios privados y la gran travesía; y, por último, la versión Performance cuya cubierta, quilla plomo y aparejo reforzado (+ 20 m²) seducirán a los regatistas más exigentes.

Una vez a bordo, la barandilla rígida ofrece un reposapiés que tranquiliza en todas las condiciones.

Tanto en el puerto como en el mar, el espléndido trabajo realizado en la cubierta de teca no dejará de satisfacer los sueños de los más exigentes. Acceder a la bañera desde las pasarelas es extremadamente fácil gracias al espacio organizado de forma muy inteligente entre puestos de timón y asientos. El peldaño de babor que hace de intermediario de un nivel, integra la toma de muelle y su cable: una atención demasiado escasa para que no la comentemos. El cofre central posterior ya es un ineludible de la gama Dufour y solo presenta beneficios. Es a la vez un extenso espacio de estiba, un cómodo asiento y un reposapiés salvador en un barco cuya manga de 4,99 metros se prolonga lejos hacia la popa. Es más, este bloque central encuentra una prolongación natural del lado del faldón albergando una verdadera cocina de exterior. Un equipamiento tan agradable como práctico, incluyendo una plancha y un fregadero. Abriendo el tablero posterior, lo que aparece es una verdadera playa privada. Al cerrarlo, el Dufour 530 encuentra la elegancia atemporal de un yate clásico, ya que los pescantes telescópicos tienen la brillante idea de desaparecer completamente cuando no sostienen el bote.

Sol, 15 nudos de viento de Oeste-Norte-Oeste, buen mar a poco agitado, las condiciones son ideales para esta prueba en el Pertuis Rochelais. Sólo estamos dos a bordo pero, gracias a un plano de cubierta perfectamente concebido para navegar en tripulación reducida y una circulación fácil, todas las maniobras se revelarán perfectamente fluidas. Propulsores anteriores y traseros, timón en el eje de la hélice, dejar el puerto y volver, aunque esté congestionado, es una simple formalidad. En cuanto al plano de vélico, se maneja íntegramente desde la bañera, suele estar protegido por la gran capota de roof que, además, deja pasar tanto hacia babor como hacia estribor. El Solent poco cubierto vira varias veces seguidas sin pestañear. Se utilizará hasta más de veinte nudos, sin enrollarlo y, en consecuencia, en las mejores condiciones posibles. Con poco viento, un Código Cero extremadamente potente resultará ser un auténtico turbo para el barco. Una elección muy coherente que vendrá a completar idealmente un spi o un gennaker para los ritmos más elevados. Un plano vélico optimizado para el IRC, y detalles muy cuidados por el alma de regatista que es Umberto Felci, hacen sonreír a cualquier persona que tenga la oportunidad de manejar una de las dos hermosas ruedas de timón en composite. Las sensaciones tan directas como sutiles aportadas por el alargado timón son un placer para cualquier aficionado a la vela que, perfectamente posicionado gracias a los reposapiés elevables, podrá aportar toda su atención a los catavientos aunque, con tan solo 30 grados del viento aparente, el orgulloso velero ya va a 7,5 nudos, sin tener que preocuparse por los ajustes más de lo que haría un navegante aficionado de paseo.

Entonces dejemos el piloto automático tomar el relevo y vayamos a descubrir los acondicionamientos. Bajando cuatro peldaños perfectamente curvados, se accede a un interior a la vez cálido y luminoso. Carpintería en roble claro con diseño elegante y sobrio, revestimiento gris jaspeado, inserts de cuero, interruptores luminosos, inox serigrafiados, la impresión global y los detalles remiten a referencias de barcos mucho más grandes. La luz entra a chorros por los numerosos portillos, hasta en el camarote de proa y su acristalamiento en L sin el cual un Dufour ya no sería totalmente Dufour. Entre la anchura de unos 5 metros y una altura inferior que no baja de 2 m en los camarotes de popa, el volumen disponible es impresionante. La trama de acondicionamiento es fiel a las ideas desarrolladas con éxito en el resto de la gama, empezando por una cocina muy ancha, posicionada bastante delante, casi al pie del mástil. De esta manera, propone dimensiones generosas pero dos detalles llaman nuestra atención:

1 – Práctica: los refrigeradores colocados en el eje no se abrirán solos, incluso con escora importante.

2 – Clase: la estiba pivotante para la cafetera Nespresso, que desaparece en su anaquel durante la navegación. De esta manera, el conjunto cabina-salón-mesa de mapas ocupa la parte más ancha. En la versión tres camarotes, el camarote de proa es por supuesto la estancia principal con el volumen de una suite. Su baño se duplica para proponer por una parte un conjunto WC, por otra parte una gran ducha, dado que, por supuesto, se ha equipado con dos compartimentos, por supuesto con pilas: es práctico. Situado detrás de la bodega de velas (potencialmente transformable en camarote skipper) dominada por un cabecero de cama bien acolchado, la cama de los propietarios tiene dimensiones “terrícolas”: entre 140 y 180 cm de ancho y 195 cm de longitud. En la popa, también se mima a los invitados, que disfrutan de camas dobles o «twins», de tamaño siempre generoso, y baños privativos. Con no menos de 5 versiones de adaptaciones propuestas, a cada uso corresponde un Dufour 530.

 

Un éxito:

La excelente impresión que deja el Dufour 530 es el fruto de una sabia alquimia, con múltiples influencias. El tan serio como conocido astillero francés ha sabido dar vida a las elegantes líneas concebidas por su diseñador italiano. En cuanto al calificativo, “versátil” le conviene perfectamente en la acepción anglosajona del término: juntando numerosísimas cualidades, capacidad para utilizarse en distintos usos, y adaptarse a todas las condiciones. Tan potente como cómodo, con cuidados detalles, seductor desde el primer vistazo, ofreciendo más volumen de lo que podría indicar su longitud, sin lugar a duda este pedigrí internacional aportará éxitos al Dufour 530 en todos los mares del globo.